Mostrando entradas con la etiqueta microrrelato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microrrelato. Mostrar todas las entradas
miércoles, 5 de junio de 2019
Novela negra
¿Sabes cómo empieza una novela negra? Sin darte cuenta.
sábado, 29 de diciembre de 2018
¿Carisma?
No hace falta demasiado carisma para liderar una turba.
Cuando hace de verdad falta es para disolverla.
Cuando hace de verdad falta es para disolverla.
martes, 30 de octubre de 2018
Acerca del blues
La fuerza en la música no está en golpear muy fuerte ni en golpear muy rápido, ni en sonar muy grave o muy agudo. Está en golpear en el momento preciso en el lugar preciso.
jueves, 6 de septiembre de 2018
El mejor
El mejor ni siquiera era bueno.
lunes, 26 de marzo de 2018
¿Quién eres?
-¿Quién eres?
-Alguien que busca la verdad.
-Pero, ¿quién eres?
-Lo sabré cuando la encuentre.
-No, pero ¿quién eres?
-No lo sé.
-Alguien que busca la verdad.
-Pero, ¿quién eres?
-Lo sabré cuando la encuentre.
-No, pero ¿quién eres?
-No lo sé.
martes, 18 de julio de 2017
Fue el mundo
Él sólo dio un paso desde la barandilla. Fue el mundo lo que se le cayó encima.
domingo, 2 de julio de 2017
El bache
Por un instante es como si se detuviera el tiempo, como si se ralentizara hasta congelarse y tardara unos momentos en percatarse del descuido de su obligación perenne, pasar inexorablemente.
Se crea un vacío con forma de vértigo en el estómago de los tripulantes como resultado de la recién descubierta ingravidez: están en ese preciso instante en caída libre y no hay suelo que sostenga sus pasos ni gobierno que pueda alterar su ya predestinado rumbo.
Vuelan sin alas, caminan sin tocar el suelo que, aún responsable de su peripecia,
les aguarda ajeno. Y a mayor velocidad, más dura la caída.
Si sobreviene inadvertido es como si se te escapara la vida misma, como si el alma abandonara por un instante el cuerpo y, la mente, más despierta que nunca, con un ruido blanco de fondo aguarda agazapada a que las aguas de la realidad vuelvan a su acostumbrado cauce. Y a veces así sucede. Otras, no.
Yo soy el bache.
Se crea un vacío con forma de vértigo en el estómago de los tripulantes como resultado de la recién descubierta ingravidez: están en ese preciso instante en caída libre y no hay suelo que sostenga sus pasos ni gobierno que pueda alterar su ya predestinado rumbo.
Vuelan sin alas, caminan sin tocar el suelo que, aún responsable de su peripecia,
les aguarda ajeno. Y a mayor velocidad, más dura la caída.
Si sobreviene inadvertido es como si se te escapara la vida misma, como si el alma abandonara por un instante el cuerpo y, la mente, más despierta que nunca, con un ruido blanco de fondo aguarda agazapada a que las aguas de la realidad vuelvan a su acostumbrado cauce. Y a veces así sucede. Otras, no.
Yo soy el bache.
miércoles, 18 de enero de 2017
Gol
Caminaba por la calle desierta, junto al estadio, que de repente estalló en gritos: gol.
Siguió caminando mientras pensaba: para gol el que os han metido.
Siguió caminando mientras pensaba: para gol el que os han metido.
jueves, 29 de diciembre de 2016
Amor y odio
-La gente me ama y me odia.
-¿Por qué te aman, maestro?
-Porque les ofrezco la verdad.
-¿Y por qué te odian?
-Porque les ofrezco la verdad.
-¿Por qué te aman, maestro?
-Porque les ofrezco la verdad.
-¿Y por qué te odian?
-Porque les ofrezco la verdad.
viernes, 30 de septiembre de 2016
Los presos
Todos los presos contemplaban con la mirada perdida el horizonte a través de la alambrada con las cabezas alineadas como girasoles. Él miraba las rejas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)