domingo, 9 de marzo de 2025

Tilt!

En las antiguas mesas de pinball, aquellos armatostes que eran todo bombillitas, gomas y muelles, solía haber en algún lugar un letrero con la palabra "tilt" (inclinación, vendría a ser).

Sucedía que, si el jugador trataba de interactuar con la física del juego más allá de los controles destinados a ello (sendos botones de arcade por lo general en los laterales de la máquina), las letras "tilt" se iluminaban. Tal vez intermitentemente, con un sonido de advertencia.

En los modelos más modernos sonaba incluso una voz sintetizada: tilt, tilt... Y, si el jugador persistía en su conducta, los mandos terminaban por bloquearse. Con el inevitable desenlace en el que la hermosa bola de acero terminaba por escurrirse entre las pinzas ya inertes y las luces se apagaban: game over.

Lo cuento porque quizás algunos jóvenes no saben ya estas cosas.


 

 

 

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